CUIDADOS BÁSICOS

LA CAMA.
Existen diferentes opciones en las tiendas especializadas, desde acolchados almohadones, cestas de mimbre abiertas, cestas de plástico duro, etc.
Muchas veces, una simple caja de cartón o una manta de viaje pueden hacer la función.
Podemos hacerles la cama lo más cómoda posible con rellenos blandos, aunque lo importante no es el formato, sino que les guste.
En los gatos, a diferencia que en otros animales, rara vez se da el caso de que elijan solamente un lugar donde dormir.

Suelen descubrir primero los lugares de la casa que más les gustan y alternan buscando el más tranquilo o caliente.
Es difícil evitar que duerma en nuestra cama, a no ser que se le prohíba el paso a las habitaciones.
Por eso, habremos de elegir un lugar tranquilo en la casa para colocarle su cama.
Preferiblemente no en los dormitorios (de los niños sobre todo).
Resulta ideal un rincón de algún cuarto tipo despacho, cuarto de estudio o en el salón, cerca de algún radiador o estufa que funcione durante el día.

No hay que olvidar, si se coloca su cama en una habitación cerrada, disponer en ella una bandeja de arena o dejar abierta la posibilidad de que acceda a la suya si lo necesita.
Es difícil que se adapten a nuestro horario de descanso, ya que sus horas de sueño las distribuyen a lo largo del día y tienen más actividad nocturna.
Lo ideal es cansarlos jugando durante el día si luego queremos descansar por la noche.
De todos modos, forma parte de su educación el hacer que nos respeten el sueño.

ALIMENTACIÓN
Es fundamental que pasen por la etapa de mamar.
Es un acto instintivo y les produce un cambio en el comportamiento, cuya falta será muy acusada en aquellos que no lo hacen.
Éstos son gatos menos juguetones, más caprichosos con la comida y tienden a “mamar” objetos o nuestras manos constantemente.
Están descritos, y se ha comprobado en numerosos casos en gatos criados por las personas con biberón, comportamientos de este tipo, e incluso pueden llegar a ser gatos más ariscos en el trato si no se les educa bien después.

Si un gato no pudiera ser amamantado por su madre, debemos obtener leche que sea lo más parecida a la materna, que no es la de vaca, bien en tiendas especializadas, en el veterinario, o, en su defecto, leche en polvo infantil un poquito más concentrada que como se les da a los bebés.
La consistencia de la comida también es importante. Fundamentalmente, debe ser seca.
Se les puede dar comida de lata, más blanda, de vez en cuando o para administrar algún fármaco, pero no es aconsejable remojar el alimento o que lo tomen siempre húmedo.
Los nutrólogos elaboran cada día alimentos más específicos para cada edad o estado fisiológico.
Existen ya en el mercado variedades de alimento según la edad y también en función del tipo de gato: gatos castrados, hembras gestantes, gatos con dificultad en la defecación, gatos con algún problema dermatológico, gatos con apetito sensible o dificultad digestiva, gatos convalecientes o delgados, gatos muy chatos con dificultad de aprehensión del alimento, etc.

El gato se alimenta “ab libitum”, cuando él quiere, normalmente sin problemas.
- Su alimentación debe ser preferiblemente seca, la húmeda habrá de ser racionada y en menor cantidad.
- No debe darse nunca carne cruda, pues puede almacenar parásitos y/o bacterias.
- No sería deseable que ingiriera comida para adultos si es un gato pequeño, ni comida para perros
. - No darle huesos ni restos de nuestra comida, porque así le convertiremos en un gato con problemas de alimentación.
- Si nuestro gato no come en unas horas no hay por qué alarmarse, pero si persiste en no comer nada en 24 horas debemos llevarlo al veterinario.
- Cada edad requiere una nutrición que debemos respetar, no dejemos que nuestro gato tenga deficiencias innecesarias.
Existe comida especial para cada edad y la cantidad recomendada nos viene indicada en el paquete que compramos.

EL AGUA EN SU ALIMENTACION
A los gatos no se les conoce como buenos bebedores por lo general, aunque la verdad es que les encanta el agua que sale de los grifos y de las fuentes, sobre todo si está fresca.
El agua es una parte fundamental en su dieta, ya que como ésta debe ser muy proteica, consumir agua les evita problemas urinarios en un futuro.
Proporcione agua fresca a diario en un recipiente limpio. A muchos gatos les resulta más apetitosa si está en recipiente de cristal.
Si la alimentación de nuestro gato es húmeda, requerirá menos agua en su dieta diaria y teniendo en cuenta que no eliminan agua en tanta cantidad como nosotros (sudoración, por ejemplo), aunque los veamos beber poco, no hay que preocuparse en exceso.
Cuando los gatos lactantes pasan a una alimentación seca, sí que requieren beber más, y, de hecho, beberán más que cuando sean adultos.
Una vez pasada la etapa de lactancia, no requieren aporte especial de leche y, a pesar de los tópicos, la leche de vaca les produce diarrea.

ASEO DIARIO
A pesar de la fama que tienen los gatos, bien merecida, de animales limpios, los propietarios deben ayudar a que esta limpieza sea más fácil y completa.
Ello supone una gran ventaja a la hora de descubrir algo que no está bien o ha variado en su manto o sus ojos, por ejemplo.
Su autoacicalamiento diario nos ayuda a saber que se encuentran bien, ya que no hay nada más sintomático de que algo falla cuando el gato se deja o se abandona en estas tareas.
Hay que hacer un breve repaso por:
a) Los ojos: Deben ser brillantes y estar libres de restos de legañas. Para ello los lavaremos con gasas y suero fisiológico para lavado ocular; mejor gasas que algodón, éste deja hebras que pueden molestarle.
Servirá perfectamente agua hervida con una pizca de sal si no se dispone de suero.
Hay que observar que no estén rojos o haya variado la posición de su tercer párpado.
b) La boca: Los dientes han de permanecen enteros y limpios. Deberíamos limpiarlos con un cepillo y pasta especial una o dos veces por semana, así ayudaríamos a que le duren más y que se mantengan sin sarro o infecciones.
Existen dentífricos especiales, pero servirá una solución de clorhexidina (en solución acuosa) para lavárselos de vez en cuando. Los gatos con frecuentes problemas en su dentición deben comer piensos especiales existentes en el mercado.
c) Las orejas: En principio no suelen estar sucias a no ser que haya infecciones por ácaros, que dan bastante picor, u otitis por otros motivos.
Entonces debemos acudir al veterinario.
Existen limpiadores auriculares especiales que permiten la desinfección de los oídos por dentro sin introducir palitos (bastoncillos) con agua oxigenada o alcohol.
d) Las uñas: Deben revisarse y cortarse a menudo.
Los cortaúñas de los gatos se adquieren en tiendas especializadas y sólo un profesional debe enseñarnos a hacerles el corte.
Otra opción es eliminarlas quirúrgicamente.

EL BAÑO
Los gatos no son muy amigos del agua, lo más normal es que opongan resistencia al baño, hay que acostumbrarlos desde pequeños.
Si son adultos, resultará difícil bañarles, pero tampoco es indispensable, a no ser por prescripción veterinaria o necesidad mayor. Pasos a seguir:
1. El mejor sitio es una pila del baño o el fregadero; llenaremos un poco el fondo con agua templada, más cercana a su temperatura corporal, y dejaremos al gato apoyándose sobre las cuatro patas para que no se asuste demasiado.
2. Hay que intentar sujetarlo, pero no forzándolo demasiado, para que no nos arañe y salga despedido. Iremos mojándolo poco a poco con la mano o con la ayuda de alguna esponja suave y lo bañaremos acariciándolo pero sin soltarlo.
3. No utilizar la ducha ni secadores la primera vez, porque si no será la última. Tendremos una toalla preparada para secarlo lo antes posible.
4. Si no está muy asustado, una vez seco, lo peinaremos poco a poco. Nunca hay que dejarlo húmedo a no ser que sea verano y la temperatura lo permita.
Fuente: CONSUMER.ES