 |
 |
|
|
| |

Esta sección está dedicada únicamente a esos desconocidos, a esos queridos y entrañables perros que son utilizados para la caza.
Se merecen una atención especial porque han sido y son en su gran mayoría torturados, desatendidos hasta llegar a un final lento y doloroso, pasando mucho tiempo en áreas infestadas de parásitos y en unas condiciones pésimas, menospreciados, cruelmente ahorcados o asfixiándose mientras alguien disfruta viéndoles bailar la danza de su propia agonía, muertos de un disparo o abandonados a su suerte en pozos, hoyos, montes…
Sin embargo, el lado oculto de esos animales, es que son excelentes animales de compañía, un poco vagos, sí, porque les encanta estar tumbados en el sofá, pero fieles, cariñosos, obedientes,
ideales compañeros de juegos para los niños por su infinita paciencia y su dulce talante, por su profunda y acaramelada mirada y por ese sinfín de cualidades que merecen ser conocidas y divulgadas y no menospreciadas e ignoradas.
Un altísimo porcentaje de estos animales, provienen del maltrato o del abandono por quienes les usaron mientras les resultaban útiles, ahora, con la paciencia que les caracteriza y ese dulce mirar, esperan un hogar, una familia, un hueco en un corazón para poder dar todo el cariño que llevan dentro y que nunca pudieron expresar. Esperando recibir las limpias caricias que jamás tuvieron.
Y resulta sorprendente que no mantengan rencor hacia el ser humano. Desconfianza a veces sí, pero no rencor.
Quien ha tenido y tiene la experiencia de haber adoptado un animal utilizado para la caza como compañero de viaje lo conoce muy bien y sabe la experiencia tan gratificante que resulta tener un amigo con un comportamiento tan apacible, tan apto para los juegos con niños, los paseos, el silencio, la alegría, la tranquilidad o para ese extraño momento en el que te cruzas con su exquisita mirada y en ella te lo dice todo.
Tal vez algún día aprendamos a quererles y aceptarles por sus grandes cualidades como animales de compañía y les busquemos un hueco en nuestras vidas, evitando con ello que acaben sus días olvidados e ignorados entre rejas o que tengan que viajar miles y miles de Km. en busca de un hogar en el extranjero como otros muchos animales de compañía que se han de ir fuera porque aquí nadie les quiere.
Siempre preferiremos que se queden con nosotros y no porque estas razas de caza sean autóctonas sino porque, estamos seguros que aún quedan excelentes adoptantes en este país para estos animales tan realmente bellos que sólo necesitan que se les preste un poco de atención a sus miradas.
El resto lo harán ellos solos.
adopciones@protectoraxativa.org
|
|
|